Suelo radiante eléctrico vs hidráulico: cuál conviene

Suelo radiante eléctrico vs hidráulico: cuál conviene

Hay una conversación que se repite en cada reforma donde aparece el suelo radiante. El cliente ha leído que el eléctrico es "más barato" y viene convencido, y yo tengo que frenarlo con cariño: "barato de poner, sí; barato de usar, depende mucho". Porque ahí está toda la chicha de esta decisión, y mezclar las dos cosas es el error más común.

Te lo cuento como se lo explico en obra, con el plano delante. Los dos sistemas calientan el suelo y se está igual de a gusto pisando descalzo, pero por dentro no se parecen en nada: uno es una resistencia eléctrica, como la de un brasero pero repartida; el otro es agua caliente corriendo por tubos. Y de esa diferencia salen todas las demás.

Una aclaración para no liarnos: aquí comparo los dos tipos de suelo radiante entre sí, no el suelo radiante contra los radiadores. Si lo que dudas es si poner suelo o radiadores, eso es otra pelea (la de los emisores) y la tienes en suelo radiante frente a radiadores.

Índice de Contenidos
  1. Qué es cada uno, en dos frases
  2. Cara a cara: obra, consumo y altura
  3. El recrecido y el sistema seco
  4. Cuándo gana cada uno (mi criterio de obra)
  5. Preguntas frecuentes
  6. Lo que yo haría

Qué es cada uno, en dos frases

El suelo radiante eléctrico es una manta o cable resistivo que se coloca bajo el pavimento y calienta al pasar la corriente, como una resistencia. Es finísimo y sencillo de poner. El suelo radiante hidráulico es una red de tubos por los que circula agua caliente que viene de una caldera o de una aerotermia; calienta más despacio pero gasta muchísimo menos en uso.

La frase que resume la decisión: el eléctrico es barato de instalar y caro de usar; el hidráulico es caro de instalar y barato de usar. Si tienes clara esa balanza, ya tienes media decisión tomada.

Cara a cara: obra, consumo y altura

Pongo los dos enfrentados en lo que de verdad pesa cuando estás decidiendo a pie de obra:

Eléctrico

La obra

Rápida y limpia. La manta es de pocos milímetros, casi no levanta el suelo. Ideal para reforma puntual.

Hidráulico

La obra

Más aparatosa: tubos, colectores y un recrecido encima. Obra de verdad, pensada para toda la casa.

Eléctrico

El consumo

Gasta luz directamente: 1 kW de luz, 1 kW de calor. En uso continuo, la factura sube.

Hidráulico

El consumo

Tira de la caldera o la aerotermia. Con aerotermia, de 1 kW salen más de 4. El más barato a la larga.

Eléctrico

La altura

Roba muy poco al techo, unos milímetros. Perfecto cuando no puedes permitirte perder altura.

Hidráulico

La altura

El recrecido te come unos centímetros. En obra nueva da igual; en reforma con techos bajos, ojo.

Esa última fila la subestima mucha gente y luego se lleva el disgusto de no poder abrir las puertas. En reforma, la altura disponible muchas veces decide por ti.

El recrecido y el sistema seco

En el hidráulico hay dos formas de montarlo y conviene conocerlas porque cambian la obra:

  • Con recrecido (obra nueva). Los tubos se ahogan en una capa de mortero de unos 5 cm que reparte el calor de maravilla. Es lo ideal, pero pesa, sube el suelo y tarda en secar. Solo tiene sentido si vas a obra a fondo.
  • Sistema seco (reforma). Unos paneles ranurados con difusores metálicos donde encajan los tubos, sin mortero. Sube mucho menos el suelo y se puede pisar enseguida. Algo menos eficiente que el recrecido, pero el salvavidas de las reformas.

Un detalle de montaje que cuento siempre: el tubo se reparte por circuitos, y cada circuito no debería pasar de unos 100 metros de tubo, o el agua llega fría al final del recorrido. Según el paso que pongas (10, 15 o 20 cm entre tubos) cambia el metraje y el reparto del calor.

Cuándo gana cada uno (mi criterio de obra)

Después de unas cuantas instalaciones, mi regla es bastante sencilla:

Tu situaciónLo que yo pondría
Un baño o un cuarto pequeño en reformaEléctrico
Calefacción de toda la casa, obra nuevaHidráulico
Reforma integral con aerotermia previstaHidráulico (sistema seco)
Techos muy bajos, no puedes subir el sueloEléctrico
Quieres la factura más baja a largo plazoHidráulico

El eléctrico brilla en superficies pequeñas y de uso puntual, donde su mayor consumo no se nota porque lo enciendes poco. El hidráulico es el rey cuando calientas mucha superficie muchas horas, sobre todo si lo casas con una aerotermia, que es la pareja perfecta del suelo radiante de agua.

Errores que se pagan caros

  • Poner eléctrico para calentar toda la casa: la factura de la luz te dará un susto cada mes.
  • Meter hidráulico con recrecido en una reforma de techos bajos sin medir la altura antes.
  • Olvidar el aislamiento bajo los tubos: sin él, la mitad del calor se va hacia abajo.
  • Pasarte de los 100 m por circuito: el final del suelo se queda frío y no entiendes por qué.

Preguntas frecuentes

Para un solo baño, ¿cuál pongo?

Eléctrico, casi seguro. La obra es mínima, no sube el suelo y, como lo enciendes solo un rato para no pisar frío, el consumo no se dispara. Montar agua y caldera solo para un baño no compensa ni de lejos.

¿El eléctrico calienta toda la casa?

Puede, pero no te lo recomiendo. Caldear muchos metros muchas horas con resistencia eléctrica sale carísimo en factura. Para la casa entera, el hidráulico (sobre todo con aerotermia) es muchísimo más barato de usar, aunque la obra sea mayor.

¿Cuánto sube el suelo cada sistema?

El eléctrico, apenas unos milímetros con la manta. El hidráulico con recrecido te puede comer 5-7 cm contando la capa de mortero; con sistema seco, bastante menos. En reforma esa diferencia decide si puedes abrir las puertas o no.

Lo que yo haría

Para un baño o una estancia pequeña en reforma, eléctrico sin pensarlo. Para calentar toda la casa, hidráulico, y si es obra nueva con aerotermia, ya es la combinación de manual. La pregunta no es cuál es mejor en abstracto, es cuántos metros vas a calentar, cuántas horas y cuánta altura tienes para perder.

En 10 segundos

  • El eléctrico es barato de poner y caro de usar; el hidráulico, al revés.
  • El eléctrico apenas sube el suelo; el hidráulico con recrecido se come unos centímetros.
  • Eléctrico para baños y estancias pequeñas; hidráulico para la casa entera.
  • El hidráulico es la pareja perfecta de la aerotermia; ahí está el ahorro de verdad.

Para ver cuánto tubo necesitas, cuántos circuitos te salen y qué te costaría según el paso y los metros, te he montado una calculadora de suelo radiante que te lo da hecho. Llévatela cuando hables con el instalador y sabrás si te cuenta la verdad.

El resumen de obra: no hay un ganador absoluto, hay un ganador para tu caso. El eléctrico es la jugada lista para lo pequeño y puntual; el hidráulico, la inversión seria para calentar de verdad toda la casa con poca factura. Acierta con la superficie y las horas, y aciertas con el sistema.

Daniel Fartusnic

Soy Daniel Fartusnic, especialista en reformas y construcción de vivienda, con experiencia en reformas integrales y mejora de espacios habitables. En Obra Bien Hecha escribo sobre procesos, decisiones y criterios profesionales para hacer las cosas bien.

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