Calculadora de lechada: calcula cuántos sacos necesitas de forma rápida y precisa
Calcula los kilos de lechada y los sacos exactos para rejuntar tus baldosas, según el formato, el ancho de la junta y el espesor.
Profesional de obra y reformas
¿Cuántos metros vas a rejuntar?
Es la misma superficie de baldosa que vas a alicatar o solar. Mide el largo y el ancho de la zona.
¿Qué baldosa vas a poner?
El formato manda: cuanto más pequeña es la pieza, más junta hay por metro y más lechada gasta.
Ancho de la junta
¿Qué grosor tiene la baldosa?
La junta se rellena hasta el borde, así que cuanto más gruesa es la pieza, más lechada cabe dentro.
| Concepto | Cantidad |
|---|
Afinar el cálculo (tipo de lechada, junta, merma, saco)
¿Cuánta lechada necesito?
La pregunta parece tonta, pero falla más gente de la que crees. La lechada no se gasta por los metros de baldosa que pongas, sino por los metros de junta que hay entre las piezas. Y eso depende de tres cosas: el tamaño de la baldosa, lo ancha que dejes la junta y el grosor de la pieza. Cambia uno de esos números y el consumo se puede duplicar.
El dato que casi nadie ve: cuanto más pequeña es la baldosa, más lechada gasta por metro cuadrado. Un suelo de mosaico de 10×10 puede tragar seis veces más junta que el mismo metro hecho con porcelánico de 60×60.
La fórmula, con un ejemplo real
El consumo en kilos por metro cuadrado sale de una cuenta del fabricante que tiene en cuenta los dos lados de la baldosa, el ancho de la junta, el grosor de la pieza y la densidad de la lechada (la cementosa pesa sobre 1,6 kg por litro). Mejor lo ves con un mosaico de un baño antiguo, que es donde más se nota:
Tres sacos de 5 kg son 15 kg para gastar algo más de 11. Ese margen no sobra tanto como parece: una parte se queda pegada al cubo y a la llana, otra se te seca antes de usarla, y siempre acabas rellenando juntas que habían quedado huecas. Y ojo: esos mismos 12 m² en porcelánico de 60×60 te bajarían a un solo saco. El formato lo cambia todo. Mete tus números arriba y la calculadora te lo afina con tu baldosa exacta.
Por qué el formato pequeño consume tanto
Piénsalo así: la junta es el hueco entre piezas. Cuantas más piezas pongas en un metro, más kilómetros de junta hay que rellenar. Por eso un mosaico de 10×10 gasta varias veces más que un gran formato. Mira la diferencia con junta de 3 mm y grosor de 9 mm:
| Formato de baldosa | Consumo aprox. | Para 12 m² |
|---|---|---|
| Pequeña 10×10 cm | 0,86 kg/m² | 3 sacos |
| Mediana 30×30 cm | 0,29 kg/m² | 1 saco |
| Gran formato 60×60 cm | 0,14 kg/m² | 1 saco |
| Rectangular 60×120 cm | 0,11 kg/m² | 1 saco |
El mismo baño de 12 m² te puede pedir 3 sacos en mosaico y 1 solo en gran formato. Por eso no vale fijarse únicamente en los metros: hasta que no metes el formato, no sabes lo que vas a gastar.
Qué ancho de junta dejar según el formato
La junta no es un capricho estético: la cerámica dilata y contrae con los cambios de temperatura, y esa holgura evita que las piezas revienten. Como guía rápida:
| Tipo de pieza | Ancho de junta |
|---|---|
| Porcelánico rectificado (gran formato) | 2 mm |
| Gres y cerámica estándar | 3 mm |
| Pieza rústica o de obra vista | 5 mm |
| Barro cocido / exterior | 8–10 mm |
Ojo con la tentación de cerrar la junta a tope en el rectificado: aunque las piezas estén calibradas, una junta mínima de 2 mm sigue siendo necesaria para absorber el movimiento. A junta cero, al primer cambio brusco de temperatura saltan los cantos.
Cementosa o epoxídica: cuál te conviene
El 90% de los rejuntados de casa se hacen con lechada cementosa, y va de sobra. Pero hay zonas donde merece la pena dar el salto a la epoxídica:
Cementosa
Barata, fácil de aplicar y se limpia con esponja. La de toda la vida para suelos secos, salones, dormitorios y cocinas. Con el tiempo coge manchas en zonas muy húmedas.
Epoxídica
Impermeable y resistente a productos químicos. Imprescindible en platos de ducha, encimeras, piscinas y donde haya contacto con grasa o lejía. Más cara y endurece deprisa: prepara poca cantidad.
Regla sencilla: si el agua va a estar de paso (un baño normal con buena ventilación), la cementosa cumple. Si el agua se queda (ducha de uso diario, una piscina, una cocina industrial), vete a la epoxídica y no te arrepentirás.
El momento de limpiar la lechada
Esta es la parte que decide si el trabajo queda fino o churreteado. La lechada fragua, y hay una ventana corta para retirar el sobrante:
- Aplica la lechada en diagonal con la llana de goma, rellenando bien la junta hasta el borde.
- Espera a que pierda el brillo y empiece a verse mate (suele ser entre 10 y 20 minutos, según el calor del día).
- Pasa la esponja bien escurrida en diagonal, aclarándola a menudo. Si va goteando agua, estás lavando la junta y quedará hundida.
- Al cabo de un rato sale un velo blanquecino sobre la baldosa: se quita con un trapo seco. No esperes al día siguiente o tendrás que frotar a base de bien.
Errores que se pagan caros
- Calcular la lechada por los metros de baldosa sin mirar el formato: el mosaico engaña.
- Limpiar con la esponja chorreando agua y dejar las juntas hundidas y descoloridas.
- Usar lechada cementosa en un plato de ducha de uso diario y que acabe negra de moho.
- Rejuntar a junta cero un porcelánico rectificado y que salten los cantos al dilatar.
- Olvidarse de sellar el encuentro entre el suelo y la pared, o las esquinas de la ducha: ahí no va lechada, va silicona.
En 10 segundos
- El consumo depende del formato, la junta y el grosor, no solo de los metros.
- Formato pequeño = mucha más junta: un mosaico gasta varias veces lo que un gran formato.
- Suma un 10% de merma, redondea los sacos hacia arriba y limpia el sobrante antes de que fragüe.
Preguntas frecuentes
¿Cuánta lechada necesito por m²?
No hay un número fijo: depende del formato de la baldosa, del ancho de junta y del grosor de la pieza. Para hacerte una idea, con baldosa de 30×30 y junta de 3 mm rondas los 0,29 kg/m²; con un mosaico de 10×10 te subes a 0,86 kg/m², y con un gran formato de 60×60 bajas a 0,14 kg/m². Mete tus medidas en la calculadora de arriba y te da el dato exacto con tu producto.
¿Qué ancho de junta dejo?
Lo habitual es 3 mm para gres y cerámica corriente. En porcelánico rectificado de gran formato puedes bajar a 2 mm, pero nunca a junta cero: la pieza necesita esa holgura para dilatar. En piezas rústicas o de barro la junta sube a 5–10 mm porque la propia pieza es irregular. Cuanto más ancha la junta, más lechada vas a gastar.
¿Lechada cementosa o epoxídica?
Para casi toda la casa, cementosa: es barata, fácil de aplicar y cumple de sobra en suelos secos y paredes. La epoxídica la reservas para zonas con agua permanente o productos agresivos: platos de ducha de uso diario, encimeras, piscinas o cocinas industriales. Es impermeable y casi indestructible, pero cuesta más y endurece rápido, así que hay que prepararla en tandas pequeñas.
