Cómo colocar azulejos en la pared paso a paso

Alicatar una pared no tiene ningún misterio escondido. Pero sí tiene un orden, y ese orden es lo que separa una pared que parece de profesional de una en la que se ve cada junta torcida y cada ceja a contraluz. Lo curioso es que casi todo el mundo empieza por el sitio equivocado: cogen la primera caja, se ponen abajo del todo y empiezan a pegar. Y ahí ya la han liado.
El secreto no está en pegar rápido, está en el replanteo y en la primera hilada. Si esas dos cosas salen bien, el resto cae solo. Si salen mal, no hay manera de enderezarlo después. Te voy a contar el paso a paso exacto que sigo, con los detalles que de verdad importan y los fallos que veo cuando me llaman para arreglar una chapuza.
Antes de empezar: ten todo a mano (cemento cola, llana dentada, crucetas, nivel, cortadora, esponja) y la pared limpia, firme y plana. Si la pared está suelta o tiene gotelé, eso se prepara antes; pegar sobre una base mala es trabajar para nada.
El replanteo: la media hora que lo salva todo
Replantear es dibujar en la pared dónde va a ir cada azulejo antes de pegar ni uno. Suena a pérdida de tiempo, pero es justo lo contrario: es lo que te evita acabar con una tira finísima de azulejo cortado en una esquina, que es lo que canta a chapuza.
La idea es repartir. Mides el ancho de la pared, ves cuántas piezas enteras entran y repartes el sobrante a partes iguales entre las dos esquinas. Así los cortes de los dos extremos quedan iguales y simétricos, en lugar de tener una pieza entera a un lado y una raja de dos dedos al otro.
Marca con nivel y lápiz una línea horizontal de referencia y otra vertical en el centro. Esas dos líneas son tu mapa: a partir de ahí todo sale a plomo y a nivel, da igual que la pared del baño esté torcida (que casi siempre lo está).
La primera hilada manda sobre todas las demás
Esto es lo más importante del artículo, así que para. La primera fila de azulejos casi nunca se empieza desde el suelo. ¿Por qué? Porque el suelo no está nivelado y las paredes tampoco. Si arrancas desde abajo, vas heredando esa torcedura fila a fila hasta arriba.
Lo que se hace es atornillar un listón de madera o un perfil bien nivelado a la altura de la segunda hilada, y empezar a pegar desde ahí hacia arriba, apoyando la primera fila buena sobre el listón. Cuando todo lo de arriba ha fraguado, quitas el listón y rellenas la fila de abajo (la que toca el suelo) con las piezas cortadas a medida. Así absorbes el desnivel del suelo en una sola fila, abajo del todo, donde menos se ve.
El paso a paso, una vez replanteado
- Amasa el cemento cola con agua hasta que quede cremoso, sin grumos. Prepara solo lo que vayas a gastar en su tiempo abierto, que si no fragua en el cubo.
- Extiende con la llana dentada sobre la pared, una superficie pequeña cada vez (un metro cuadrado como mucho). Pasa el peine en una sola dirección para dejar surcos limpios.
- Coloca la pieza apoyada en el listón y muévela en vaivén apretando, para aplastar los surcos y que agarre sin huecos por detrás.
- Mete las crucetas en cada junta para que todas queden iguales. Comprueba el nivel cada dos o tres piezas, no cuando ya tienes media pared.
- Limpia el adhesivo que rebose por las juntas antes de que seque, con la punta de la cruceta o un destornillador. Seco, ya no sale.
- Espera a que fragüe (24 horas suele bastar), quita las crucetas y el listón, y rellena la última fila de abajo cortada a medida.
El peine y los kilos de adhesivo dependen del tamaño de la pieza. Si no quieres pelearte con la cuenta, te doy el consumo exacto en la calculadora de adhesivo, y el detalle de qué peine usar lo tienes en cuánto adhesivo para azulejos.
El rejuntado, que es la cara final
Cuando todo ha fraguado, llega la lechada (el rejunte) que rellena las juntas. Es el último paso, pero es la cara visible: una pared bien puesta con un rejuntado guarro se estropea entera, y una pared normalita con buen rejunte luce el doble.
Se aplica con llana de goma en diagonal, llenando bien cada junta, y se limpia el velo con una esponja húmeda bien escurrida antes de que seque del todo. Ni mucha agua (descarna la junta) ni esperar demasiado (el velo se pega y no sale). Es cuestión de pillarle el punto y de no tener prisa.
Los fallos que delatan al aficionado
Lo que se nota a la legua
- Empezar desde el suelo en vez de desde un listón nivelado.
- No replantear y acabar con una raja finísima en una esquina.
- Saltarse las crucetas: juntas desiguales que cantan mucho.
- Dejar piezas que suenan a hueco por no apretar en vaivén.
- No limpiar el adhesivo de las juntas hasta que ya ha secado.
- Rejuntar con prisa y dejar el velo pegado en toda la pared.
El de las cejas merece una mención aparte. Una ceja es cuando una pieza sobresale más que la de al lado y se nota el escalón al pasar la mano. En pared se evita comprobando el nivel a menudo; en suelo y formato grande, con niveladores de baldosa, que aprietan dos piezas vecinas hasta dejarlas a ras.
Preguntas frecuentes
¿Por dónde se empieza a alicatar una pared?
No por el suelo. Se replantea para repartir los cortes a los lados, se marca una línea de nivel y se empieza desde un listón apoyado a la altura de la segunda hilada. La fila de abajo, cortada a medida, se rellena al final cuando lo demás ha fraguado.
¿Cuánto hay que esperar para rejuntar?
Lo normal son 24 horas desde que pegaste la última pieza, para que el adhesivo haya fraguado bien. Si rejuntas antes, puedes mover las piezas o atrapar humedad bajo la lechada. Mejor un día de paciencia que rehacerlo.
¿Hace falta replantear si la pared es pequeña?
Sí, sobre todo si es pequeña. En una pared estrecha, una mala distribución se nota muchísimo más: la diferencia entre una pieza entera y una raja en la esquina canta a chapuza. Cinco minutos de replanteo te lo evitan.
Lo que yo haría
Dedícale tiempo al replanteo y a la primera hilada, que es donde se gana o se pierde el trabajo. El resto es pegar con orden, comprobar el nivel a menudo y no tener prisa con el rejuntado. Si haces esas dos cosas bien, tu pared va a parecer de profesional aunque sea la primera que pegas en tu vida.
En 10 segundos
- Replantea antes de pegar: reparte los cortes a las dos esquinas.
- Empieza desde un listón nivelado, no desde el suelo.
- Llana dentada, vaivén para aplastar surcos y crucetas en cada junta.
- Rejunta a las 24 h y limpia el velo con esponja antes de que seque.
Si lo que vas a alicatar es el suelo en vez de la pared, el método cambia bastante (se replantea desde el centro): lo tienes en cómo colocar baldosas en el suelo. Las clases de adhesivo que aguantan cada pieza están en la UNE-EN 12004, que es la norma que verás citada en el saco de cemento cola.

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